Cielorrasos para zonas de alta humedad

En áreas donde encontramos piletas climatizadas y duchas, los techos están expuestos a condiciones de humedad extrema.

En los centros sanitarios se juntan simultáneamente un gran número de personas y procesos, lo que puede provocar un rápido incremento de la humedad. La limpieza periódica de las superficies también es otro factor añadido en este sentido.

Para poder resistir los mayores requisitos de limpieza y el incremento de la humedad, los cielorrasos deben ser especialmente resistentes a la humedad.

La humedad tiene un efecto significativo sobre la estabilidad y la estructura de una placa de fibra mineral y, por lo tanto, sobre su longevidad.

Así pues, en las salas que se vean sometidas de manera regular a un nivel de humedad elevado deberían instalarse placas de techo con una resistencia a la humedad del 95%.

Los niveles de contenido de vapor de agua elevados pueden provocar en muchos casos una pérdida de estabilidad dimensional y la deformación subsiguiente. El aire se comporta de manera similar a una esponja y puede, dependiendo de la temperatura, absorber agua en forma de vapor.